El sábado diez de julio, fue un día de esos que quedan siempre en la memoria de uno o una. Seguro, que se recuerda toda la vida. Con un método didáctico tan efectivo como fresco y ameno, aprendimos a, en una sola inspiración, poder emitir todos los sonidos del universo.: El “puro alelí”. De suponer es que en adelante encontrar en este sencillo ejercicio la perfección es tarea de toda una vida. Y a la vez, que como dijo el sabio, cuenta cada paso, al menos tanto como la meta, cuenta el CAMINO.
Solo es una palabra CAMINO, eso si, de una enorme belleza. El sábado fuimos de la mano de JOSE, EL QUE CAMINA CON LA VOZ.
Fuimos catorce personas. Fue una experiencia de día de campo. Especial. José compartió su saber llevándonos al entorno privilegiado de la Murta lugares que le han visto crecer .El entorno, ya de por si. Un autentico privilegio.
Aprendido el laleli, la experiencia del canto armónico, donde cada uno/a trascendiendo sus limites se expresa libremente emitiendo cualquier variación vocal…Esta experiencia es es…es…¿como lo diría yo?: Pues eso: ES.
Los sonidos que cada una o uno emite son muy suyos y a la vez de todas y todos. Su frecuencia, desde donde se emite el sonido. Todo queda al descubierto, todo se percibe, y afortunadamente la experiencia es demasiado bella como para poder entretenerte juzgando. Oír-te, percibir-te. Ser influido, guiar, conocer una nueva manera que desconocías, o que tal vez habías olvidado. Realmente, puedes conocer mucho del momento y intimidad de con quienes estas, que son necesariamente un reflejo tuyo como tu lo eres de ellas-os. Eso es amar. Re-Conocer-te. Y en la medida que cada cual se lo va permitiendo mas, el acto, de por si puramente creativo…florece. Los cantos son belleza. Vida. Los dos hemisferios cerebrales se funden, Se reconcilian la parte femenina y masculina de cada cual. Surge el bostezo, y con ello todo sentimiento negativo muere naturalmente, lo agradecemos inconscientemente, dejándolo marchar. También surge la felicidad, también podemos permitírnosla, vivirla, también en realidad despegándonos de ella, dejarla ir. Confiar después en nuestra elección de los que queremos que a través nuestro ocurra, cada instante. Ahora. El eterno ahora. Ser feliz ahora. Sin apegos. Alegría, pena…llanto, risa, todo viene y va…El cuerpo se libera…y la mente…claro (…)
Quiero dar mucho ánimo a José, el que camina con la voz. Es más, voy a permitirme en las próximas líneas de este escrito hablar por cada una y uno de los presentes ese día. Voy a permitírmelo, eso si, desde un gran respeto y desde la certeza de que reforzarán mis palabras al leerlas u oírlas. Gracias compañeras y compañeros de viaje: Hablo ya por todas-os:
Gracias José. Deseamos que sigas haciendo un trabajo tan bello, y que en ocasiones nos permitas ser parte activa de ello, facilitando este tipo de experiencias.
También tenemos fe en conocer lo que desarrollas artísticamente. ¿Cuando nos vas a cantar en algún contexto especial para nuestro disfrute? ¿Vas a seguir desarrollando paralelamente tu trabajo como cantante de opera? ¿Cuándo podremos ver y oír trabajos que seguro estás desarrollando donde se fundirá el bagaje que tienes ya? Contamos con tu presencia para cuando vuelvas de Perú. Ojala regreses con algo que transmitirnos. Seguro que si. Gracias en nombre de todas y todos. Te queremos mucho.
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