
La estructura vertical de la información se ha roto. Hoy, gracias a Internet, millones de personas pueden producir, distribuir y acceder a toda clase de contenidos sin necesidad de intermediarios.Las Redes Sociales son clave en este fenómeno. Facebook, Twitter o Linkedin –las tres herramientas más conocidas a escala planetaria- se han convertido en canales alternativos decolaboración, de participación y de control ciudadano. Lo curioso de estas plataformas es que, pese a ser concebidas inicialmente como negocios, en poco tiempo han logrado también impulsar auténticos procesos de empoderamiento social, de toma de conciencia colectiva y de reflexión democrática. Su éxito: la cercanía, la confianza en el otro, la transparencia… y el “fracaso” de los medios tradicionales de comunicación. [...]










