De corazón a corazón palabras que dan vida

Con íntima complicidad…algo sobre “mí”

Cuando tenía 16 o 17 años comencé a leer libros sobre filosofía, meditación, recuerdo con especial cariño los de Lobsang Rampa y Carlos Castaneda, era a mediados de los Ochenta, vivía en Estivella , entonces un pueblo tranquilo y tradicional…allí a la sombra del Garbí en plena Sierra Calderona, un amigo que estudiaba Bellas Artes, Carlos,  me inició de una forma muy poco formal, jajaja en una meditación que había aprendido en Valencia con un grupo que hacía Kung-Fu, así fueron los primeros contactos conscientes con una visión mas amplia de la vida y del ser humano…
Después de un tiempo de cierta apertura y libertad interior, conocí a la que hoy es mi pareja, Inma y dedique la energía a formar una familia y vivir lo que este mundo tiene en sus aspectos más terrenales.
Comencé a trabajar de cámara en diferentes ámbitos como freelance, y llegó la hora de la Boda, una boda de las de entonces sin más…
De entre los regalos habituales de estos eventos, hubo uno que me ha acompañado todos estos años y no lo he descubierto hasta hace unas semanas…
Fue una tía soltera y sencilla, Consuelito, “tito” como apelativo cariñoso para nosotros, ella apenas ha salido de Estivella para ir a los médicos y poco mas, supongo que este regalo debió encargarlo a alguna amistad y nos lo dedicó con la fecha del evento y mucho cariño que brota de forma natural en ella…
Esto ha hecho que llegue hasta aquí y que en estos momentos este escribiendo este e-mail…
Ella que no debe haber leído un libro entero en su vida, nos regaló uno a nosotros…Para mí no tenía mucho interés, no obstante el libro ha estado presente en cada mudanza apareciendo y desapareciendo de la atención, recuerdo haberlo visto y tocado en innumerables ocasiones y no recuerdo haber comenzado a leerlo en ninguna ocasión…
Hace unas semanas lo vi y comencé a ojearlo, intuí que después de casi 20 años era  el momento de comenzar a leerlo…
En el libro de un autor francés poco conocido, (al menos para mi) se establece una relación entre alguien que comienza su camino y un “sabio” que lo guía a través de las sucesivas etapas, es un sabio occidental  y está ambientado en el siglo XX, quizá el sabio que puede haber “cerca” de cada uno de nosotros y aún no lo hemos reconocido…
Quiero compartir una reflexión del sabio, que me parece de una belleza y actualidad increíbles, un verdadero tesoro que agradezco,  palabras que dan vida….

Si la nota dijese: una nota no hace una melodía…no habría sinfonía
Si la palabra dijese: una palabra no puede hacer una página…no habría libro
Si la piedra dijese: una piedra no puede levantar una pared…no habría casa
Si la gota de agua dijese: una gota no puede formar un río…no habría océano
Si el grano de trigo dijese: un grano no puede sembrar un campo…no habría cosecha
Si el hombre dijese: un gesto de amor no puede salvar a la humanidad…nunca habría justicia, ni paz, ni dignidad, ni felicidad sobre la tierra de los hombres
¿que puedo hacer yo dices?

ama y obra de verdad pues solo el amor puede vencer al sufrimiento y el peso del amor que pones en el mundo,
aunque tu no veas su fruto, da una nueva sangre al cuerpo exagüe de la humanidad.

¿y los otros añades?

También ellos deben amar

¿y si no lo hacen?

Ama mas todavía, y otros a tu alrededor amaran.
Esperan como tú que un hermano a su lado ponga la primera piedra.
Ellos pondrán la suya si tu pones la tuya, porque quien ama hace amar.

Como la sinfonía necesita de cada nota
Como el libro necesita de cada palabra
como la casa necesita de cada piedra
como el océano necesita de cada gota de agua
como la cosecha necesita de cada grano de trigo, la humanidad entera tiene necesidad de tí,
allí donde estés,
único
y por tanto irremplazable…

¿a que esperas para comprometerte?

Este es un artículo del nº6 de la revista…gracias

Ferran caudet

Sublime, me quedé en silencio, con un profundo agradecimiento…emocionado,

había estado ahí y este era el momento de descubrirlo,

¿cuantos tesoros tenemos ahí esperando a que los descubramos?

Llegó hace 20 años a mi vida y en este preciso momento lo descubrí…


He querido compartirlo porque creo que es una historia que trasciende lo individual, no es para “mi” , es para cada uno de corazón a corazón…

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