
Ya fuese la divina providencia o tan sólo la buena suerte, deberíamos agradecer que el colapso financiero nos haya golpeado antes de lo peor del calentamiento global y el pico en la producción de petróleo. Tan desafiante como pueda parecer el descalabro financiero, nos compra tiempo para construir un nuevo sistema económico que sirva a la vida en vez de al dinero. Es evidente el hecho de que el sistema financiero actual ha empujado a nuestro estilo de vida y a los sistemas naturales en los cuales dependemos al borde del colapso. Esta llamada despertadora está inspirando a una cantidad [...]










